El territorio esculpe el paisaje y sus gentes; es el origen de su manera de ser y de su forma de hacer y sentir.
En nuestro estudio, ese sentir se traduce en la sensibilidad de cada uno de los procesos de trabajo: con los materiales, en el dibujo, en las proporciones, etc. Para nosotros un espacio no tiene sentido hasta que una persona lo recorre y forma parte de él.
La intervención plantea crear un espacio donde se refleje esta sensibilidad y sea capaz de trasladar al visitante a nuestro territorio.
Dentro de la sala se creará un espacio central cerrado. En su interior a través del agua, la luz y el sonido, se evocará lo introspectivo y lo infinito. El agua estará contenida dentro de una pieza, testigo de lo material. La música estará compuesta por la interpretación del canto de la Sibila Galaica, que forma parte de las cantigas de Alfonso X el Sabio.
Dentro de la sala se creará un espacio central cerrado. En su interior a través del agua, la luz y el sonido, se evocará lo introspectivo y lo infinito. El agua estará contenida dentro de una pieza, testigo de lo material. La música estará compuesta por la interpretación del canto de la Sibila Galaica, que forma parte de las cantigas de Alfonso X el Sabio.
El canto de la Sibila es un drama litúrgico de melodÃa gregoriana que tuvo mucha difusión durante la edad media en el sur de Europa. La Sibila es una profetisa del fin del mundo de la mitologÃa clásica que se introdujo y adaptó al cristianismo gracias a una analogÃa con el concepto bÃblico del juicio final.
En torno a este volumen central, se expondrán, por medio de pantallas de video, fragmentos de nuestra percepción del territorio y de nuestra obra. imágenes que reflejan los trazos y la sÃntesis de lo que somos.



